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Dra. Vizcay Gómez: “La fumigación aérea debería ser prohibida”

La Dra. Graciela Vizcay Gómez reconocida internacionalmente por sus trabajos y estudios en materia ambiental estuvo en nuestra ciudad brindando una conferencia en el Concejo Deliberante sobre “fumigaciones, salud y medio ambiente”. En diálogo con nuestro medio habló del peligro de las fumigaciones y la falta de control del reciclaje de los envases de agroquímicos.De la redacción de EL NORTE



Días pasados El Honorable Concejo Deliberante de San Nicolás organizó una jornada sobre “fumigaciones, salud y medio ambiente” en el palacio legislativo municipal. La disertación estuvo a cargo de la Dra. Graciela Vizcay Gómez reconocida internacionalmente por sus trabajos y estudios en materia ambiental. Esta iniciativa fue promovida por el Concejal del frente Social Tomás Petacci a través de la comisión de promoción y desarrollo sustentable que preside. En diálogo exclusivo con nuestro medio, la Dra. Vizcay Gómez habló de dos graves problemáticas, la distancia de fumigación y el reciclado de los envases.

Acerca de la distancia recomendada para fumigar comentó:
“Ninguna distancia protege al ser humano en las fumigaciones por la obicuidad que tienen los productos. La deriva en el caso de la fumigación aérea es terrible, se pierde entre un 50 y un 60% de lo que va al blanco. No hay una distancia prudencial. Las leyes en la Argentina, en su mayoría las mínimas son 500 metros y lo que yo recomiendo es de 1000 para arriba porque cuanto más alejado esté la fumigación de las personas, de las casas, de los cursos de agua más protegidas van a estar las personas porque la afección va a ser más lenta, pero en realidad ninguna distancia protege. Así esté a 1500 m puede afectar igual porque una microgota que sale de una avioneta, que es la más peligrosa y la que pedimos que se prohíba, puede causar daño. La fumigación aérea se debe prohibir por completo como se hizo en Europa y alejar lo más posible la terrestre. Hay gran resistencia, tenemos un antecedente que es la ordenanza de Cañuelas, donde Arrieta era el ministro de asuntos agrarios y tiene como precedente esa ordenanza que es muy buena y prohibió en todo Cañuelas la fumigación aérea así como en Luján con una distancia de 500 metros la terrestre. En Santa fe son 3000 metros la distancia de fumigación aérea y 500 la terrestre que también se quiere mejorar.”

Leyes

Acerca de las dificultades para aplicar la ley expresó:
“El problema de Buenos Aires es que la ley es mala y muy vieja. Estamos con una ley de 1988 y desde ese año hasta el día de hoy sabemos un montón de cosas que antes no sabíamos y ahora sí conocemos sobre lo que hacen en el organismo. Hay que cambiar, esa ley prevé una distancia de fumigación aérea de 2 kilómetros pero no habla de la terrestre y eso queremos cambiar que es el decreto 499 del año 91. Hace años que hay una mesa interdisciplinaria tratando con Scioli y el decreto no sale. Si no sale la misma cada municipio tiene la potestad de poder proteger a sus habitantes porque todas las ciudades tienen su ordenanza. Con una denuncia mía de un niño afectado en Mercedes logramos una resolución de la defensoría del pueblo en toda la provincia de Buenos Aires y que dice que todos los municipios deben tratar estos casos. El municipio debe proteger y siempre debe ser más que la ley, nunca menos. La ley dice 2 kilómetros de protección en la fumigación aérea y las abejas parecen ser más importantes que las personas porque cuando hay apiarios no se puede fumigar a 3000 metros, entonces ese es el mensaje que debe darse a los concejales, que las personas somos más importantes que las abejas. Una distancia prudencial que considero no debe bajar de 1000 metros según lo manifestado en un estudio probado en Paraguay. Cuando más lejos mejor y 500 es poco.”

Envases de agroquímicos

Con respecto al tratamiento de los envases de agroquímicos dijo:
 “Ese un gran problema que tiene el programa de agrolimpio que maneja el Senasa y que es un fracaso. Hay una denuncia contra el Senasa que desde el 2007 no controla los envases. El programa es un fracaso porque solo se recolecta el 30% de lo que se usa, todo lo demás para a los arroyos, se quema, se recicla, se mal recicla. Hay que adherir a ese programa o que cada uno se haga cargo de juntar los envases porque hay una gran incongruencia. El productor nos dice que el veneno es inofensivo pero cuando el bidón está vacio se lo trata como un residuo de alta toxicidad. ¿cuando está lleno el bidón es inofensivo pero vacío es un residuo peligroso? Hay una gran incongruencia. El argumento no va con nada y nadie lo puede creer. El bidón hay que lavarlo tres veces, sacudir el agua, volcarla dentro del mosquito fumigador y después perforar el bidón para que no se use porque la gente lo usa y no hay que hacerlo. Hay que acopiarlo en algún lugar alejado de los centros y después llevarlo en camiones para reciclar, pero para que se hagan cables o postes para el campo, no palitos de chupetines o juguetes o bolsas de supermercados y es lo que se hace. Es muy grave el asunto. Algo debe hacerse y el encargado es el Senasa que no hace nada. Cada municipio puede porque hay algunos que hacen tratamientos de residuos y esto puede hacerse muy bien. El método se sabe, enjuagar tres veces, sacudir, tirar donde corresponde y luego perforar el bidón. Es simple pero no se cumple, no se respeta y no hay un estado que use el poder de policía como debería”.


Fuente: Diario EL NORTE San Nicolás Bs As-Argentina

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